Las primeras conversaciones sistemáticas que condujeron a la formación del INTEC tuvieron lugar en abril-mayo del año 1971 en la ciudad de Santiago de los Caballeros, cuando un grupo de profesores universitarios tenían la inquietud de crear “una pequeña institución orientada principalmente al ofrecimiento de programas de postgrado en áreas no tradicionales, de programas de educación permanente, de programas para ejecutivos e investigación”. El 31 de agosto de 1972, movidos por las ideas de cambio que llegaban al país, reconocieron la necesidad de crear un nuevo centro docente «orientado al fortalecimiento de una infraestructura científico-tecnológico-cultural, capaz de sustentar un desarrollo económico y social independiente».
